Nunca exnovios

Nunca exnovios es una novela que necesité escribir. En ese momento, fue mi expresión de cómo me sentía sobre lo que vivía en Venezuela y observaba por lo que pasaban los de mi tierra en el extranjero. Pero también es cierto que en mi cabeza convivían dos ideas, y una de ellas era que quería explorar la frágil conexión de una pareja cuya relación pendía en un limbo, pues no estaba precisada, sino etiquetada: sexo-amigos. 

En aquel entonces, estaban regresando algunos migrantes. Los percibía como pequeños curiosos, meros espectadores, que venían a cerciorarse de qué tan perjudicada estaba la vida por estos lados, pues la de ellos se estaba estableciendo bien en los destinos que habían escogido. Digo que les había ido bien, no que les hubiera sido fácil. Incluso ver al comediante George Harris —a quien admiro, pero por primera vez lo voy a exponer— y escucharlo decir que Venezuela era como el Twilight Zone, dolía bastante. De esa diferencia entre los que se fueron y los que nos quedamos, esta recopilación de ideas que veía en las redes sociales, se construyó la personalidad de Joaquín, mi migrante. El que se fue. El que tenía que dar la cara por la familia, el que no aguantó. Tampoco tenía por qué obligarse. Solo seguir y sostener sus ideales. Fernanda, sin embargo, posiblemente era yo, la que no iba a irse sin un plan. Y por eso sigo aquí.

Antes no había escrito nada sobre mi país. Pero un buen día me dije, cómo es que vivo en esta sociedad, estoy siendo testigo de lo que está pasando, se supone que soy escritora, y voy a dejar pasar esta valiosa oportunidad.

Matrimonios se habían roto por la migración, parejas habían tenido que separarse, familias fragmentadas por la situación económica. Entonces lo vi con claridad: Fernanda y Joaquín habían sido sexo-amigos (aunque, bueno, se trata de una novela y la estupidez humana tenía que prevalecer), habían sido demasiado obstinados en no contarse sus verdaderos sentimientos y tenido que separarse por la problemática de Venezuela. Por fin Caracas sería uno de mis escenarios. Y Fernanda y Joaquín los protagonistas de esa relación suspendida en el limbo de una pareja que jamás había sido oficial. 


Mi idea para mi historia se esclarece todavía más: se vino la pandemia, los familiares parten definitivamente y entonces él, Joaquín, tiene que regresar. Cinco años después de haber migrado a Chile. No lo hace porque quiere quedarse, sino como algo moral. Entonces escribo esa historia sobre reencuentros que tanto me gustan. 

Actualmente Nunca exnovios no está en ninguna plataforma, pero cuando vuelva a estar por ahí, lucirá de esta manera, con un guiño al país que antes no tenía.

Espero poder tenerla disponible pronto. ¿Te gustaría leerla?   

P. D.: La primera portada de Nunca exnovios lucía así:

Comentarios

Entradas populares de este blog

El drama literario de Marge